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Presentar un examen de inglés después del curso

Presentar un examen de inglés después del curso
Photo: CNEcija12345 / Wikimedia Commons (CC BY-SA 4.0)

Hay dos formas de llegar a un examen oficial de inglés. Una es decidirlo al volver, dos meses después del curso, cuando aparece la necesidad concreta —una postulación, un proceso de selección, una universidad—. La otra es decidirlo antes de viajar y organizar el curso en función de eso. La diferencia de resultado entre las dos es considerable, y no porque una implique estudiar más.

Este artículo es para quien está en la primera situación y quiere pasar a la segunda: piensa que quizá necesitará un certificado, pero todavía no lo ha decidido.

Primero: ¿realmente lo necesita?

Vale la pena responderlo antes de reorganizar nada, porque preparar un examen tiene un costo de oportunidad real: horas que no se dedican a conversación, a vocabulario propio o a escritura de trabajo.

Un certificado es necesario cuando alguien concreto se lo va a pedir: una universidad, un programa de posgrado, un trámite migratorio, un empleador que lo exige por escrito. En esos casos no hay discusión y conviene planificarlo.

Es discutible cuando la motivación es "tener algo que demuestre mi nivel". Para muchos puestos, una entrevista en inglés demuestra más que un número, y prepararse para ella es un uso más directo del tiempo. El curso de inglés en el currículum trata cómo reflejar la experiencia sin un certificado, y examen o conversación compara los dos enfoques de curso.

Antes de decidir, confirme qué le exigen exactamente: qué examen aceptan, qué puntaje mínimo piden y cuánto tiempo de vigencia le dan. Esa información cambia entre instituciones y con el tiempo, y es lo primero que hay que verificar en la fuente oficial.

El calendario: cuándo examinarse

La decisión clave no es qué examen, sino cuándo. Hay tres momentos posibles y no rinden igual.

Durante el curso. Ventaja: está en su mejor momento de exposición al idioma. Inconveniente: consume días de curso, tiene un costo adicional y la disponibilidad de sedes y fechas en Filipinas hay que verificarla directamente con el organismo examinador, no darla por supuesta.

Justo después de volver, dentro de las tres o cuatro semanas siguientes. Es la ventana que mejor funciona para la mayoría. El nivel todavía está alto, la fatiga del curso ya pasó y hay tiempo de hacer dos o tres simulacros completos en su ciudad.

Meses después. Es la opción que más se elige y la que peor resultado da, porque el nivel de comprensión oral baja rápido sin práctica y hay que reconstruir buena parte de lo ganado.

Si va a examinarse al volver, reserve la fecha antes de viajar. Tener una fecha real cambia por completo cómo se estudia durante el curso: convierte una intención en un plazo.

Qué preparar en Clark y qué dejar para después

Esta división ahorra bastante tiempo, porque no todo lo del examen se prepara mejor en un curso intensivo.

Lo que conviene hacer allá, con profesor y exposición diaria:

  • Comprensión oral con acentos variados y a velocidad real.
  • Producción oral bajo cronómetro, con la estructura de respuesta que pide cada formato.
  • Escritura corregida por una persona, que es donde más se avanza y donde más difícil resulta autoevaluarse.
  • Vocabulario de los temas recurrentes del examen.

Lo que se puede hacer solo, al volver:

  • Simulacros completos cronometrados, que exigen sobre todo disciplina y tiempo.
  • Técnica de examen: gestión del reloj, orden de las preguntas, criterios de descarte.
  • Repaso de errores de los simulacros.

La consecuencia práctica es que no conviene dedicar el curso entero a simulacros. Una proporción que funciona bien es dos tercios de trabajo general de idioma y un tercio de formato de examen, invirtiéndose esa relación solo en las últimas semanas.

Los cuatro errores más frecuentes

Elegir el examen por costumbre y no por requisito. Presentar el que "todo el mundo hace" y descubrir después que le pedían otro es un error caro y perfectamente evitable con una consulta previa.

Confundir nivel con puntaje. Se puede tener un buen inglés y un mal resultado por desconocer el formato. También lo contrario, aunque dura menos. La técnica de examen es una habilidad aparte y hay que entrenarla explícitamente.

Descuidar la escritura. Es la sección donde más gente se queda corta y la que menos se practica en un curso de conversación. Merece un bloque propio; cómo escribir correos y documentos en inglés sirve de base, aunque el formato de examen tiene sus propias reglas.

No hacer ningún simulacro completo. Un examen dura varias horas seguidas y la fatiga es un factor real. Quien nunca hizo la prueba entera de una sentada descubre el problema el día del examen.

Si el examen es IELTS

Es el que más preguntan los estudiantes hispanohablantes que van a Filipinas. Hay una guía específica en preparar IELTS en Clark con el detalle de secciones y enfoque.

Lo que conviene recordar aquí es lo general y aplica a cualquier examen: ningún curso puede garantizar un puntaje. La preparación mejora las condiciones —familiaridad con el formato, gestión del tiempo, corrección de errores recurrentes—, pero el resultado depende del punto de partida, de las horas invertidas y del día. Desconfíe de cualquier promesa de puntaje garantizado, en cualquier escuela y en cualquier país; sobre cómo leer ese tipo de mensajes, reseñas reales frente a publicidad da criterios.

Antes de reservar el curso

Tres preguntas concretas para la academia, todas verificables por escrito:

  1. ¿Tienen un programa específico de preparación de examen o se adapta el curso general?
  2. ¿Con qué frecuencia se hacen simulacros y quién corrige la escritura y el habla?
  3. ¿Puedo cambiar de enfoque a mitad de curso si decido presentarme?

Las respuestas varían entre escuelas; pídalas antes de pagar, junto con el resto de la documentación que conviene solicitar según los documentos que debe pedir a una academia.

Preguntas frecuentes

¿Cuántas semanas de preparación necesito?

Depende del punto de partida y del puntaje que le exijan. Lo que sí es consistente es que la preparación de formato rinde más al final del curso que al principio, cuando lo que hace falta es subir el nivel general.

¿Puedo presentarme en Filipinas?

Hay sedes examinadoras en el país, pero la disponibilidad de fechas, ciudades y requisitos de inscripción hay que confirmarla directamente con el organismo que administra el examen. No lo dé por hecho al planificar.

¿Sirve un certificado de la academia?

Un certificado de asistencia o de nivel interno documenta que hizo el curso, pero no equivale a un examen oficial. Son cosas distintas y conviene no presentarlas como si fueran lo mismo.

¿Y si no llego al puntaje que necesito?

Se puede volver a presentar; los plazos y condiciones los fija cada organismo. Lo útil es analizar qué sección quedó corta antes de repetir, en lugar de volver a estudiar todo por igual.


CAESA reúne a ocho academias con licencia del gobierno filipino en Clark, algunas con programas específicos de preparación de exámenes. Conozca las escuelas o escríbanos para consultar cuál se ajusta a su objetivo.

Conoce las 8 escuelas →