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Filipinas o Malta para estudiar inglés: 6 claves

Filipinas o Malta para estudiar inglés: 6 claves
Photo: Ramon FVelasquez / Wikimedia Commons (CC BY-SA 3.0)

Es una de las comparaciones más habituales entre quienes preparan un curso de inglés desde España o Latinoamérica, y no por casualidad: Malta y Filipinas son los dos destinos en los que estudiar inglés suele salir más barato que en Reino Unido, Irlanda, Canadá o Australia. Los dos funcionan. Lo que cambia es para quién funciona cada uno.

Conviene decirlo antes de entrar en materia: este artículo no va a explicar que Malta es un mal destino. No lo es. Tiene el inglés como lengua oficial, es parte de la Unión Europea, queda a unas pocas horas de vuelo desde España —consulte rutas y duraciones concretas, que cambian por temporada y compañía— y su clima mediterráneo hace muy agradable estudiar allí en primavera. Lo que sigue son las seis diferencias que en la práctica deciden la elección.

1. El formato de clase, que es la diferencia de fondo

En Malta, como en casi toda Europa, el modelo dominante es la clase en grupo, con cursos de veinte o treinta lecciones semanales y aulas que suelen moverse entre ocho y quince alumnos. Las clases individuales existen, pero se contratan como suplemento y encarecen bastante el programa.

En Filipinas, las sesiones individuales son el núcleo del programa, no un extra. Un día habitual combina varias sesiones uno a uno con alguna clase en grupo pequeño. Esa diferencia arrastra a casi todas las demás: cuántos minutos habla usted al día, cuánta corrección recibe y con qué rapidez se ajusta el material a lo que necesita.

2. Las horas en las que usted habla, no las que está sentado

Es la traducción práctica de lo anterior. En un grupo de doce personas, una hora de clase le deja unos minutos de habla propia. En una sesión individual, la mitad de la sesión o más es suya.

Si su problema es que entiende bastante pero se bloquea al hablar —el perfil más común entre adultos hispanohablantes—, esa es la variable que más le importa, por encima del precio y del paisaje.

3. El entorno, y qué hace usted por las tardes

Aquí Malta gana en un aspecto y pierde en otro.

A favor de Malta: una isla mediterránea, mar, ciudades históricas, vida social densa y Europa a un vuelo corto. Si además del inglés quiere un verano europeo, la elección es evidente.

A favor de Filipinas, y de Clark en concreto: la zona franca de Clark es un recinto gestionado, tranquilo, pensado para trabajar y estudiar, con muchas academias en régimen de residencia, comidas incluidas y una rutina que empuja a estudiar por las tardes. Menos estímulo social, más horas de estudio. Lo que se puede hacer los fines de semana está en qué hacer el fin de semana en Clark y el entorno, en la zona franca de Clark y la seguridad.

Dicho sin rodeos: Malta acompaña mejor a quien quiere estudiar y vivir un destino; Clark acompaña mejor a quien quiere concentrarse durante unas semanas.

4. La temporada y quién estará en su clase

Malta concentra buena parte de su actividad en verano, y en esos meses la proporción de estudiantes adolescentes suele ser alta. Para un adulto de treinta y cinco años que viaja con un objetivo profesional, compartir grupo con estudiantes de instituto en vacaciones no siempre es lo que buscaba. Fuera de temporada alta el perfil cambia y sube la edad media, así que la fecha importa tanto como el destino.

En las escuelas filipinas orientadas a adultos, el aula individual elimina buena parte de ese problema: su clase es suya. En las sesiones grupales sí comparte, y ahí conviene preguntar por el perfil habitual del alumnado en las fechas que le interesan.

5. Trámites: dos caminos distintos

Malta. Para pasaportes españoles no hay trámite: es libre circulación dentro de la Unión Europea. Para pasaportes de México o Colombia, las estancias cortas en el espacio Schengen suelen estar exentas de visado, pero las condiciones y los requisitos de entrada cambian con el tiempo —incluidas las autorizaciones electrónicas previas—, así que confírmelo con el consulado correspondiente antes de reservar.

Filipinas. La entrada suele hacerse sin visado por un periodo inicial como turista —condición que fija la administración filipina y conviene confirmar antes de viajar— y, para estudiar, se tramita el SSP (permiso especial de estudio), que solo puede gestionar una escuela con licencia del gobierno filipino. Los importes de referencia son ₱7,800 por solicitud de SSP, ₱4,500 la ACR I-Card si supera los 59 días y ₱3,000 a ₱6,000 cada extensión de estancia, con 1 USD ≈ 58 PHP como referencia orientativa. Son cifras de la administración filipina que pueden actualizarse: confírmelas con la academia antes de viajar. El proceso completo está en visa y SSP para estudiar inglés en Filipinas.

6. El coste total, comparado como toca

El curso de portada puede parecer similar. Lo que separa a los dos destinos es lo que hay alrededor: en Malta, el alojamiento y las comidas se pagan casi siempre aparte y en euros; en Filipinas es frecuente que residencia y comidas vengan dentro del paquete, y el gasto corriente local es sensiblemente menor.

El vuelo juega al revés: desde España, Malta está a un vuelo corto y Filipinas a uno largo, así que cuanto más corta sea la estancia, más pesa el billete en la cuenta. Para estancias de una o dos semanas, Malta parte con ventaja; a partir de cuatro semanas, la diferencia de coste diario empieza a dominar. La comparación de valor está desarrollada en Filipinas frente a Malta e Irlanda y la forma de comparar presupuestos, en estudiar inglés barato en el extranjero.

Entonces, ¿cuál le conviene?

Elija Malta si dispone de una o dos semanas, si quiere combinar el curso con un viaje por Europa, si prefiere aprender rodeado de gente y en un ambiente social intenso, o si no quiere volar más de unas horas.

Elija Filipinas si su cuello de botella es hablar, si viaja cuatro semanas o más, si quiere el máximo de horas útiles por semana y por euro, o si prefiere un entorno tranquilo donde la rutina de estudio sea lo principal.

Si ya se inclina por Filipinas, el resto de decisiones previas al viaje están reunidas en preparativos para estudiar inglés en Filipinas.

Preguntas frecuentes

¿En cuál se aprende más inglés en cuatro semanas?

Depende del punto de partida, del esfuerzo y de las horas de habla reales. Nadie puede prometerle un resultado concreto en un plazo concreto. Lo que sí es medible de antemano es cuántos minutos diarios va a estar produciendo lenguaje, y ahí el formato individual da más.

¿Se puede combinar: un curso en Filipinas y otro en Europa?

Es una estrategia bastante razonable: trabajo intensivo de base en un curso largo y, más adelante, una estancia corta en Europa para practicar en otro entorno. El orden importa menos que tener claro qué busca en cada etapa.

¿El acento filipino es un problema?

Es una preocupación frecuente y está tratada aparte, con matices, en el acento en las academias de Filipinas.

¿Y si mi objetivo es un examen oficial?

Los dos destinos preparan exámenes. Lo que conviene mirar es cuántas horas de trabajo individual sobre sus errores incluye el programa, algo que se detalla en preparar el IELTS en Clark.


CAESA reúne a ocho academias con licencia del gobierno filipino en Clark, con enfoques distintos según el objetivo. Conozca las escuelas o escríbanos si quiere contrastar su caso antes de decidir destino; la matrícula se tramita a través de las agencias colaboradoras.

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